RESCATE DE DESECHOS PLÁSTICOS EN OCÉANOS Y RÍOS

#1 F.Limpieza
#2 F.Limpieza
#3 F.Limpieza

Si apiláramos diez bolsas estándar de supermercado llenas de residuos plásticos en cada metro de las costas de los cinco continentes, tendríamos una idea aproximada de la gravedad del problema que la contaminación de origen humano causa a los océanos del planeta… ¡cada año!

 

Esa enormidad de desechos -con promedios de degradación natural entre 25 y 500 años- sigue en aumento y está conformada por macroplásticos (artes de pesca, espuma de poliestireno, envases de un solo uso y botellas plásticas) y microplásticos (trozos menores a 5 mm, granallas y/o el resultado de la foto-degradación de los macroplásticos), y no puede ser digerida naturalmente.

 

El 80% de la polución oceánica proviene de fuentes terrestres y las corrientes la distribuyen en todos de los ecosistemas marinos. Aparte del que contamina las áreas costeras, el plástico flotante se acumula en los cinco Giros Oceánicos donde convergen las principales corrientes del planeta. Solo una de las Grandes Islas de Basura tiene un volumen estimado en 470.000 toneladas métricas y, aunque fuera posible removerlas, apenas estaríamos eliminando el 6% del problema.

 

La mayor parte del plástico no se encuentra en la superficie. El 82% de la basura que amenaza la vida marina es plástica y al menos unas 700 especies de peces, aves, tortugas, mamíferos y otros animales marinos sufren enormes pérdidas al ser atrapadas, sofocadas por su ingestión o envenenadas  por sustancias tóxicas contenidas en los diversos materiales plásticos.

 

Peor aún, los seres humanos ya estamos consumiendo alimentos de origen marino seriamente contaminado. Y esa contaminación no solo amenaza nuestra salud, también tiene costos sociales y económicos en las comunidades costeras, así como en la pesca y la navegación comercial.

 

For the Oceans, en asocio con otras ONGs locales e internacionales, áreas de gobierno, municipalidades de áreas urbanas densamente pobladas y empresas privadas desarrolla un proyecto ambicioso en la cuenca del Río Tárcoles, que abarca un área de 2.121 kilómetros cuadrados a lo largo de la cual se vierten residuos provenientes de toda el Área Metropolitana, y es considerada la más contaminada de Centroamérica.

 

Nuestra Fundación apoya activamente este proyecto gubernamental iniciado en 1982 y dirigido actualmente por la Dirección de Gestión Ambiental del SINAC, el Instituto de Fomento Municipal y el Ministerio de Agricultura y Ganadería,  mediante el decreto 38.071 del MINAE que crea la Comisión de Gestión Integral de la Cuenca del Río Tárcoles.

Su objetivo es lograr la rehabilitación de la cuenca hídrica y el adecuado manejo integral por medio de acciones de coordinación interinstitucionales, la obtención de recursos financieros y logísticos, y la reducción de los niveles de contaminación.

El aporte de For the Oceans Foundation dará un impulso concreto al proyecto mediante la instalación de un sistema de Ruedas de Agua Recuperadoras de Plástico para evitar que esos materiales alcancen la desembocadura y lleguen al océano.

Las ruedas tragabasura -creadas por el ingeniero John Kellett- ya han recogido  exitosamente más de 500 toneladas de plásticos en la Bahía de Baltimore, Estados Unidos, accionadas por paneles solares y las corrientes. Al girar, las paletas de las enormes ruedas levantan los residuos flotantes depositándolos en una cinta transportadora que los descarga en un contenedor, el cual es vaciado periódicamente en tierra para reciclar los desechos.

 

Ruedas similares serán instaladas gracias a la alianza entre For the Oceans Foundation y Ocean Defenders Alliance, una organización con base en California, Estados Unidos, que también trabaja en la reducción y rescate de la contaminación plástica de los océanos. Los residuos plásticos recolectados pueden entonces ser clasificados para su reúso como materia prima, o reciclado para servir como combustible, resolviendo lo que parece un incurable problema ambiental, y estimulando la actividad económica local.

 

Sin duda, la única solución posible es la acción integrada que contemple en simultáneo la educación de hábitos sociales de consumo responsable, la implementación a nivel comunitario y municipal de prácticas de manejo sostenible de desechos, y la recuperación de los materiales plásticos que actualmente se acumulan en nuestros ríos y áreas costeras.